DIRECTOR DE BPS, ORLANDO ARÉVALO: “NUESTRO COLEGIO ES SUBVENCIONADO Y SEGUIRÁ SIÉNDOLO”

En el marco de las actividades “Conversando con el Director”, el docente se refirió a la Reforma Educacional, y sus eventuales cambios al sistema educativo actual.

 

Osorno, 08 de Mayo, 2014.- La educación es quizás, uno de los temas que mayor debate ha generado en la sociedad chilena. Hoy su discusión ya no se centra en el acceso universal a ella sino más bien, en aspectos como su calidad y financiamiento, ámbitos que precisamente plantea modificar la Reforma Educacional que impulsa el Gobierno.

Sobre el sistema educativo actual y sus eventuales transformaciones, se refirió, el director de Blas Pascal School, Orlando Arévalo, en el marco de las jornadas de diálogos “Conversando con el Director”, realizadas el pasado miércoles 16 y jueves 24 de abril. En la ocasión, el directivo junto a las respectivas directivas de curso del establecimiento, compartieron sus visiones e inquietudes en torno al tema.

 

-De aprobarse, la reforma educacional del Gobierno implicaría una serie de cambios al sistema educativo actual, ¿cómo planea el colegio, insertarse a los nuevos escenarios?

Uno de los principales cuestionamientos y a su vez, punto neurálgico de la reforma es el tema de la calidad. En este sentido, nuestro colegio se ha desarrollado en torno a un proyecto educativo que precisamente promueve la calidad en todo los ámbitos. Calidad pedagógica, calidad de resultados, calidad de gestión, etc. Tenemos indicadores objetivos que nos avalan como el SIMCE, PSU y otros,  como la Norma Internacional ISO 9001:2008 que nos certificó en calidad, de hecho somos  el único colegio de la Zona Sur, con esta acreditación. Por lo anterior, estamos tremendamente tranquilos con este aspecto de la discusión.

Ahora, sobre el tema del financiamiento, todos debemos tener en claro que esto implicará mediadas y periodos de implementación que todavía no se han definido, no se han aprobado, ni menos aún se han informado. Frente a este contexto, es importante que todos estemos serenos y esperemos primero cuáles serán las futuras directrices y luego nos prepararemos para ajustarnos a ella. Y en esto queremos ser bien claros sobre todo con nuestros apoderados, Blas Pascal School se ajustará a ellas porque continuaremos con la modalidad de financiamiento subvencionado.

 

-La eventual reforma plantea que la calidad de la educación está determinada por el tipo de financiamiento y por ello, apunta desarrollar a una serie de modificaciones como el fin del financiamiento compartido y gratuidad universal. A su juicio, ¿qué determina una educación de calidad?

Yo no creo en eso. De hecho una amplia corriente de educadores tampoco.

El financiamiento o sea el dinero, pude pagar una infraestructura o materiales educativos, pero no puede pagar un proyecto educativo sólido e integral, tampoco puede pagar un contexto familiar, social o vivencial de un estudiante. No puede pagar generación de hábitos, de talentos, de inventiva. Un hogar no mejora con sólo pintar la casa sino también con generar un camino, condiciones y metas para que la familia sea feliz. En la educación es lo mismo ya que es un sistema en el que intervienen una serie aristas para hacerlo funcionar.

Actualmente se habla mucho de la educación de calidad, que la necesitamos, pero poco se sabe en qué consiste realmente. La UNESCO tiene una opinión técnica en la materia y señala que existen dos indicadores que constituyen una educación de calidad. El primero es propiciar el desarrollo cognitivo del alumno, o sea que esté académicamente bien preparado, para saberlo en nuestro país se utilizan con pruebas como la  PSU o el SIMCE.

El segundo indicador es la promoción de las actitudes y los valores porque estamos formando personas. Entonces si una educación permite el desarrollo cognitivo y valórico del estudiante, entonces es una educación de calidad.

 

-¿Qué opina de los indicadores que actualmente miden la calidad en materia de educación?, ¿nos permiten saber cuándo estamos hablando de calidad?.  

Muchos opinamos que ciertos indicadores de calidad como el SIMCE deben utilizarse dentro de una misma comunidad educativa y no fuera de ella porque desvirtúa el sentido de evaluar, que es lograr mejorar. Sin embargo, en los últimos años se ha utilizado para hacer comparaciones odiosas que lo único que hacen es discriminar a establecimientos, que generalmente tienen contextos realmente adversos. A sus alumnos se les hace un reforzamiento negativo y de manera pública, en donde se les dice que nos son tan buenos como el resto.

Blas Pascal School no está por ese tipo de discriminación. Está por formar a personas bajo esquemas de exigencia en términos académicos y de una férrea formación valórica. Ahora bien  yo no estoy en desacuerdo con el SIMCE como mecanismo de medición, pero para que pueda medir calidad, debe analizar los resultados académicos de los colegios en torno a los indicadores y objetivos de la propia comunidad educativa, y no ser un instrumento para ranquear a los mejores y a los peores.  Eso es tremendamente nefasto y muy dañino para nuestra sociedad.

En Blas Pascal School cuando hablamos de calidad, hablamos en términos, de qué es lo que queremos. Nosotros queremos un alumno preparado con todas las herramientas cognitivas y valóricas para que pueda ser feliz.  Pero la felicidad vista desde las metas y los propios sueños de nuestros estudiantes. Si un alumno quiere estudiar música, derecho, pedagogía o medicina que pueda hacerlo, pero que no se limite porque no le alcanzo el puntaje. Ahí estoy formando una persona auténtica y que ha alcanzado su pleno desarrollo y bienestar total como dice, psicólogo, Abraham Maslow, en su pirámide sobre las jerarquías de las necesidades humanas, la autorealización.

Ahora, volviendo al financiamiento, el cómo se financia eso, es una discusión que no es parte de nosotros y tendrán que verlo las autoridades, tendremos que participar a lo mejor de alguna manera, pero en el cómo si financia, si e gratuita, si es un derecho o es un bien, el colegio no se pronuncia en eso. Lo único que sabemos es que nuestro colegio es subvencionado y seguirá siéndolo, porque como proyecto nacimos para entregar el máximo en términos académicos y valóricos como definición de calidad, ajustándonos al menor precio posible, a un costo lo más razonable posible.

Por lo tanto si en este momento la política cambia, y  nos dicen ustedes van a ser 100% subvencionados, nosotros diremos, de acuerdo. Si nos dicen que seremos mitad subvencionada y mitad particular, también diremos, de acuerdo. Mientras tengamos nuestro proyecto educativo con nuestra comunidad de acuerdo, nosotros estamos bien y tranquilos.

 

-¿Cómo visualiza el futuro del sistema educativo chileno?

Primero que todo, nadie puede estar en desacuerdo que necesitamos una reforma a la educación, tenemos que repensar la educación y también definir que queremos como futuro. Para esto, debemos partir por fijar dónde queremos estar en el futuro y de ahí en adelante ir acomodándonos y repensado la educación, ya que es fundamental que siempre vaya ajustada a los nuevos tiempos. Es por ello, que es importante que estemos abierto al diálogo y a participar y a aportar,  y no oponernos por oponernos.

Ahora términos de la calidad, yo creo que la educación chilena no está un mal pie. No es que aquí necesitemos borrón y cuenta nueva, muy por el contrario, tenemos una base importante que hay que mejorarla.

Ahora si la vía de mejora esta única y exclusivamente por el lado económico, no avanzaremos en nada. Lo económico es sólo una pequeña parte y se refiere a cómo se financia el objetivo, pero el llegar a ello involucra desplegar una serie mejoras.

 

-¿Qué mensaje le daría a los padres del Blas Pascal School?

Yo les diría a los papás de Blas Pascal School que se queden absolutamente tranquilos. Los ruidos que se han generado, propios de una discusión sobre un tema fundamental como lo es la educación, no nos van a afectar. Miremos el futuro con positivismo ya que seguiremos haciendo buena educación. Nuestros hijos, nuestros estudiantes seguirán recibiendo lo mejor de lo mejor que le puede entregar tanto el colegio como la sociedad.

Queremos que nuestros papás tengan confianza de que todo irá bien. Ante las dudas que puedan emerger, estamos presto a reflexionar en conjunto como comunidad pascalina. Siempre en sintonía con seguir fortaleciendo nuestro proyecto educativo.

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