AGENCIA DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y SUS METAS PARA EL 2015

En entrevista con el Diario El Mercurio de Antofagasta, el Secretario Ejecutivo de la entidad, Carlos Henríquez, realizó un diagnóstico de la educación chilena y cómo se planea mejorar su calidad desde la Agencia. 

 

Mientras los diferentes “capítulos” de la reforma educacional encienden los ánimos con igual vehemencia entre sus defensores y detractores durante los últimos meses, otro tema de igual importancia acapara lentamente protagonismo en el área chica del aprendizaje.

El Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez Calderón, sostuvo a fines de Diciembre del 2014, una reunión con más de 100 directores y sostenedores de Antofagasta, para dar a conocer los fundamentos del Sistema de Aseguramiento Educativo y la línea de acción para los próximos años. Jornadas informativas que a la fecha ya comienzan a replicarse en otras regiones del país.

En sí, la Agencia es una institución que orienta a las unidades educativas para avanzar en lograr una mejor educación a través de diagnósticos, basados en tres funciones: evaluar, informar los resultados y orientar; esto último para construir rutas de aprendizaje. La marcha blanca comienza el 2015 y el 2016 entrará en plena vigencia.

El objetivo, según explica Henríquez, es elevar la calidad de la enseñanza en el largo plazo, pero también potenciando resultados rápidos. Todo este plan implica medir esfuerzos y capacidades de todos los actores, especialmente en una estrecha relación con los directores y sostenedores, además de profesores y alumnos.

Aquellos colegios que tengan una mala evaluación permanentemente en los últimos cinco años, independiente de si son municipalizados, subvencionados o particulares pagados, desaparecerán. Sin embargo, el personero aclara que ésa no es la idea, sino más bien ayudar a quienes presentan bajos rendimientos a superar sus competencias y generar así un círculo virtuoso.

 

COMPARACIONES

De acuerdo a la Prueba Internacional Pisa, Chile es el líder en calidad de la educación en Latinoamérica, algo no muy conocido por la opinión pública. ¿Qué falta para dar el gran salto?

-Primero, hemos mejorado con nosotros mismos en los últimos seis años y consistentemente desde hace 15 en la mejora de los aprendizajes. Es verdad, estamos arriba de los países del área, gracias a un efecto integral de política de Estado, aunque permanecemos muy distantes a la media de los estándares de la Ocde. El desafío es relevante para desarrollar capacidades y competencias, no sólo a través de los recursos.

¿Pero cómo se puede lograr en los sectores vulnerables cuando tenemos cursos de 45 alumnos en los establecimientos municipalizados y además hay permanentes paro de profesores?

-Queremos que la reforma cambie la arquitectura del actual sistema. Esto tiene que ser construido por parte de todos, necesitamos líderes, como los directores, que propongan estos cambios y desarrollar las capacidades pedagógicas. Esto a través de evaluaciones anuales, para desde ahí elaborar un diagnóstico y que esta información esté para todos. La nueva carrera docente es clave, hay que construir capacidades.

¿Por qué se ha demorado la implementación de la clasificación de las escuelas, siendo que la ley fue promulgada en 2011?

-Así es. No hemos demorado porque había que construir capacidades para este desafío, tener equipos para ayudar a orientar la mejora escolar y contar con los instrumentos más adecuados. Este es un sistema en construcción para ayudar a la escuela en sus mejoras, que parte ahora en marcha blanca. Aquí la convicción es que toda la escuela puede mejorar.

 

SIMCE

La prueba Simce asoma como clave en estas mediciones. ¿Pero no tiene un contrasentido, siendo que ésta es un ranking de los colegios y que deja aún más al desnudo la brecha entre establecimientos municipales y pagados?

-El Simce mide aprendizajes centrales para el desarrollo del estudiante, pero no es igual a calidad. Lo esencial es que el estudiante realice su proyecto de vida. Sabemos que a los colegios vulnerables les cuesta más, por lo que también se suman otros indicadores para medir esta calidad.

Por tanto, a todos les pedimos metas, pero también graduamos de acuerdo a su contexto. Esto implica colocar más recursos y también decirle a las escuelas cómo puedo mejorar su proyecto.

¿Y cómo miden los otros indicadores que son subjetivos?

-Los otros indicadores se miden a padres, profesores y estudiantes. Estas mediciones están en convivencia escolar, vida saludable, participación ciudadana, que en definitiva amplían la mirada de calidad. Hay que crear un nuevo paradigma del alumno integral. Ya no se centra el objetivo en la competencia, sino en la colaboración.

 

DIAGNÓSTICOS

¿Desaparecerán los colegios con malos resultados?

-La convicción es que toda escuela puede mejorar. La marcha blanca apunta a dar una oportunidad. Las consecuencias del cierre, y que están en la ley, serían después de cinco años, pero no queremos eso. Estamos convencidos que estas evaluaciones permitirán que ello no suceda.

¿La idea es crear un alumno más integral?

-Queremos que el estudiante sea feliz, focalizando la integridad, pero sin perder los elementos cognitivos. No sólo queremos niños que lean bien y sepan de matemáticas, sino un ciudadano activo.

¿Cuál es la calidad de la educación en la Región de Antofagasta?

-Tenemos una mejora en los últimos años, pero que está bajo el nivel país. Desde esa perspectiva, necesitamos un acuerdo transversal de cómo construir u plan en la mejora de los aprendizajes. Nuestra ruta apunta a profundizar aprendizajes y no sólo puntajes. Ese es el desafío en las comunidades educativas.

¿Y qué pasa con los profesores?

-Queremos reencantar a los profesores, que la evaluación esté al servicio de las mejoras, no para presionar al docente, sino como un medio para canalizar esfuerzos. Lo otro importante es no desarrollar excesos de evaluaciones. Insisto en ello, no queremos presionar, sino orientar.

¿En cuánto tiempo se verán los resultados de este modelo educativo?

-Pensando con la gente de la Ocde, esto se da en una o dos décadas. La experiencia de Ontario (Canadá) es muy valiosa, ellos construyen sus metas y desafíos a largo plazo, pero pensando en cómo realizan clases de alta calidad cada semana.

Usted menciona a la Ocde, ¿a qué país debemos ver como espejo?

-Es una difícil pregunta. Hay valiosas experiencias en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Ellos planificaron rutas de mejoramiento. Aquí no hay recetas, pero cada actor educativo tiene un rol clave para que esto avance.

 

Revisa nota publicada en: http://www.mercurioantofagasta.cl/impresa/2014/12/28/full/4/

Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez Calderón.
Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez Calderón.

 

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