CÓMO ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS A NO HACER BULLYING

Los denominados “niños matones” tienen su origen. De acuerdo a especialistas, existen múltiples factores como normas y valores familiares en los que no se desaprueba el uso de la violencia; cultura y entorno social cada vez más agresivo; situación emocional del menor e incluso predisposiciones psicológicas, que pueden gatillar que estudiantes desarrollen comportamientos o formas de relacionarse intimidantes con sus pares en el contexto escolar.

 

Efectos del bullying

Las consecuencias en la víctima del bullying pueden ser tanto físicas como psicológicas y en muchos casos, pueden ser permanentes en el tiempo. Algunas investigaciones refieren desde daño físico como moretones, pérdidas en el patrimonio personal de los estudiantes, hasta severas consecuencias en la salud mental a futuro, como depresiones severas, trastornos de ansiedad y/o estrés post traumático, e incluso el suicidio, como fue el caso en Iquique de la estudiante Pamela Pizarro en el año 2003.

Las múltiples investigaciones existentes muestran que el bullying es un problema real y grave en las escuelas; independientemente de los países, del tamaño de los establecimientos, de la diversidad cultural, del nivel socio-económico de los estudiantes o de la dependencia educacional de los colegios. Es un problema transversal en la escuela de nuestros tiempos .

 

Cifras en Chile

En Chile existen algunas investigaciones que muestran el panorama nacional sobre bullying. La última encuesta nacional de violencia escolar, que realizó el ministerio del Interior de Chile en el año 2007, indicó que

  • el 10,7% de los estudiantes reportan haber sufrido bullying de parte de sus compañeros, presentándose un 7,6% en colegios particulares, un 9,8% en subvencionados y un 12% en municipales.

Una encuesta mundial que realizó la OMS sobre violencia y salud de estudiantes de entre 13 y 15 años, en la cual participó Chile, indicó que

  • un 42% de las mujeres y un 50% de los varones reportan haber sufrido bullying en los últimos 30 días, en un contexto en que el reporte de los demás países  fluctuaba entre el 20 y el 65%.

 

La familia, el «principal antídoto»

Si bien los recintos educativos, tienen un papel muy importante en la detección del bullying, en la toma de medidas para frenarlo y en algunos aspectos de su prevención, la mayoría de expertos coinciden en que la mejor forma de evitar estos comportamientos se encuentran en el entorno familiar.

Los niños y niñas que crecen en un ambiente en el que se ejerce activamente la violencia, o bien se justifica o no se cuestiona es muy probable que acaben realizando actos de acoso contra sus compañeros. En la otra cara de la moneda, la de las víctimas, el mejor recurso contra el bullying es el de tomarse muy en serio cualquier queja o comentario del niño o adolescente en relación a que está sufriendo algún tipo de acoso en la escuela. Hay que tener en cuenta que su testimonio puede ser el único existente, ya que este tipo de actos se suelen dar durante el recreo, los pasillos o los alrededores del colegio, fuera de la vista de profesores y padres.

Entre las medidas recomendadas a los padres para prevenir, asi como también, para abordar este flagelo, son:

1. No le pidas a tu hijo que resuelva solo el problema y mucho menos con violencia, porque esto, lejos de solucionar el problema, puede ocasionar más estrés en los niños o adolescentes. Fomenta valores como responsabilidad, solidaridad, entre otros, con tus hijos.

2. Evita que en casa haya gritos, golpes o insultos, recuerda que los niños son un reflejo de los que viven en casa.

3. Enseña a tus hijos a controlar sus emociones e impulsos.

4. Determina límites en su conducta.

5. Relaciónate y conoce a los amigos de tus hijos.

6. Enseña a tu hijo a reconocer sus errores y a pedir disculpas si es necesario. Si comprobaste que tu hijo es un acosador, no ignores la situación porque seguramente se agravará, calmadamente busca la forma de ayudarlo.

7. Cuando se detecta un caso de bullying, los padres del niño o adolescente deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata.

8. Habla con los profesores, pídeles ayuda y escucha todas las críticas que te den sobre tu hijo. Mantente informado de cómo la escuela está tratando el caso y los resultados que se están obteniendo.

9. Nunca dejes de demostrarle amor a tu hijo, pero también debes hacerle saber que no permitirás esas conductas agresivas e intimidatorias; además, deja muy claras las medidas que se tomarán a causa de su comportamiento.

10. Si efectivamente comprobaste que lo están acosando, mantén la calma y no demuestres preocupación, el niño tiene que ver en tu rostro determinación y positivismo.

 

Fuente:

Educar Chile www.educarchile.cl

Universidad Internacional de Valencia www.viu.es

Salud 180 www.salud180.com

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